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lunes, 3 de mayo de 2021

[Podcast y reseña] Cómics sobre el síndrome de Down: "Tranquila", de Gol, Santi Selvi y Jessica Requena

(Puedes escuchar el podcast de nuestro espacio sobre cómics en ESTE ENLACE)
 
   Volvemos a El sol sale por el oeste de Canal Extremadura con nuestra sección de radio sobre cómics y la intención, una vez más, de mostrar cómo este medio de comunicación sirve para hablarnos de cualquier tema que interese y hacerlo, por un lado, con datos y documentación que nos acercan a aprender más sobre el tema que se trate en cada caso y, por otro, con esa potencia emocional del arte que hace que lo narrado nos mueva por dentro y su mensaje nos llegue de forma más personal.

    Uno de los géneros que ha sabido tratar el cómic con frecuencia, y hacerlo fantásticamente, es el de las biografías (ver ejemplos AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ). A veces una biografía tiene interés por la relevancia histórica del personaje sobre el que se hace, pero en otras ocasiones el valor de una biografía radica no tanto en ser la de un personaje conocido sino en centrarse en una persona corriente, un ciudadano de a pie, pero cuya vida representa de una u otra forma a un colectivo, a una clase social o a una generación, convirtiéndose entonces en una historia cuyo valor e interés supera el ámbito individual, familiar o local para adquirir así una nueva lectura, más amplia y digna de atención para todos.
    
    Este es el caso del cómic Tranquila, dibujado por José Miguel Gómez Andrea "Gol" y guionizado por Santi Selvi a partir del relato de Jessica Requena, hermana del protagonista y coprotagonista también de esta historia. Nos encontramos aquí, ni más ni menos, que con la historia de Sergio y su familia y el subtítulo de la obra, La suerte de haber tenido un hermano con síndrome de Down, nos pone en la pista del mensaje principal que nos va a transmitir esta biografía.

    A menudo en el cómic -así como en otros medios- el tema de la discapacidad, o de la diversidad funcional, que podría ser una expresión quizá más afortunada, se trata desde un punto de vista divulgativo. Si habláramos de este tipo de enfoque, y aunque pueda variar el grado de dramatización o de ficción de la obra, nos situaríamos en ese tipo de obras que se engloban bajo la etiqueta de medicina gráfica (VER) y que se encuentra en auge en los últimos años, con cada vez más obras disponibles sobre temas de salud y similares (VER), un interés creciente por parte del público y un interés también en aumento por parte de los profesionales sanitarios (VER). De hecho ya tratamos este tema en Canal Extremadura como puede escucharse AQUÍ.

    Sin embargo la obra de la que hablaremos hoy se decanta más por narrar una experiencia vital y no se centra en datos técnicos ni en la divulgación de cuestiones científicas, si bien tiene el valor de plantear, precisamente con el interés y la emotividad que transmite una vida real, muchos de los principales temas y experiencias que suelen acompañar a las circunstancias de las personas síndrome de Down y sus familias, por lo que bien puede servir este cómic, entre otras cosas, como acercamiento a la problemática social a la que se enfrentan estas personas en temas como la salud, la educación, la formación laboral y la inclusión social en general.

    En Tranquila Jessica Requena nos cuenta su vida junto a su hermano Sergio, que lamentablemente murió. Al hacerlo los que tenemos familiares síndrome de Down veremos reflejadas experiencias muy similares a las nuestras pero, como decíamos, también puede servir este cómic para acercar esta realidad social a personas ajenas a ella. Al contarnos esta historia, sobre todo al principio, se suceden de forma muy interesante los acontecimientos de una forma no lineal, algo que me hubiera gustado que incluso se mantuviera más claramente durante toda la obra, pues quizá así la historia nos podría transmitir también -aunque en cierta forma ya lo hace- que la experiencia humana, la vida, no funciona siempre con esa estructura lineal pasado-presente-futuro que casi siempre nos transmiten los relatos de nuestra cultura, y este punto de vista podría ser de gran consuelo ante las adversidades (recuérdese un punto de vista parecido en la película La llegada de Denis Villeneuve, 2016: VER; adaptación del relato corto The Story of Your Life del escritor Ted Chiang).

  
   
El dibujo de Gol se muestra muy adecuado para esta historia cotidiana. El bitono negro y azul aporta el tono de 
crónica y documento real, destacando a los personajes y sus expresiones cuando hace falta y detallando más los fondos cuando es preciso para situar el contexto. Algo parecido puede decirse del guion de Santi Selvi, que hace transcurrir la historia de forma amena, interesante y fluida para cualquier lector, sea o no un habitual de los cómics. Todo el conjunto tiene un agradable equilibrio a la hora de dosificar lo emocional. El resultado es que se consigue que la historia particular tenga valor e interés universal y, especialmente, transmita un mensaje claro: las posibles dificultades que presenta el síndrome de Down se ven ampliamente compensadas y superadas por todo lo bueno que acompaña a la convivencia con estas personas.

   Existen otras publicaciones en las que las personas síndrome de Down son protagonistas, casi siempre surgidas con el apoyo de instituciones que gestionan las propias familias o personas cercanas a estos protagonistas. Así, podemos citar las dos historietas de Super Char de Down España (VER y VER), de descarga gratuita y en formato de lectura fácil (incluyen actividades), Downtown, un cómic humorístico sobre todo, de la editorial Dibbuks (2012 - VER) o Cómic 21, obra colectiva publicado en apoyo a la asociación Síndrome de Down de Granada en 2012, por ejemplo; aunque también son interesantes sin centrarse específicamente en el síndrome de Down cómics como Participación sin barreras, sobre los distintos tipos de discapacidades, incluyendo las de tipo intelectual (disponible AQUÍ),  Somos de colores, elaborado en el C.E.I.P. Fernando de Rojas (está AQUÍ e incluye actividades) o el proyecto Inclusion Man, que coordina Alex de la Fuente en Montijo (Badajoz), VER.
 
Antonio Roguera (exTreBeO)

domingo, 4 de abril de 2021

[Podcast y recomendaciones] ASESINOS EN SERIE en los cómics

   [Podéis escuchar el podcast de este programa AQUÍ, entre el min. 7:20 y el 25:45 del programa El sol sale por el oeste de Canal Extremadura radio.]

  Hoy vamos con un tema escabroso y sin duda desagradable pero, miren ustedes por dónde, de lo más exitoso en los diversos medios que se dedican a contar historias, ya sean reales o ficticias, ya sea en el cine, la TV, la literatura, la radio... o el cómic. Y no, no vamos a hablar de algunos políticos. Tomándonos la licencia satírica, y parafraseando a Miguel Brieva en una de sus viñetas, hablaremos de asesinos en serie, no de asesinos en serio (sic.).

    El género negro, y dentro de él el de los asesinos en serie, ha estado presente en el cómic desde sus inicios. Recordemos que el nacimiento del cómic moderno suele situarse en la prensa y ésta recurría al cómic y a la ilustración, entre otros motivos, para paliar las deficiencias técnicas de la reproducción de las fotografías en las imprentas del siglo XIX y los inicios del XX. Así, y con el ánimo sensacionalista de vender más periódicos, se ilustraban con detalle y a menudo mucha literatura, las historias más truculentas para un público que, además, no siempre era de lectores competentes, con lo que la imagen era un atractivo adicional para fomentar las ventas (no podemos olvidar que en lugares como EE.UU., un país que se iba poblando de inmigrantes, el cómic era un recurso excelente -y lo sigue siendo (VER y VER)- para el aprendizaje de un nuevo idioma).
 
    Nos centramos, pues, en esta ocasión y para no perdernos entre la multitud de series e historias publicadas en tomos únicos, en el caso de los asesinos en serie, una subespecie de criminales en los que suelen coincidir elementos que llaman poderosamente la atención, tales como el componente psicopatológico que suele estar presente, la espectacularidad del mal causado por sus múltiples víctimas o la inhumanidad que transmiten ya que sus objetivos suelen ser personas desconocidas (lo que dificulta su captura) a las que, además, ejecutan de formas crueles y que aterrorizan por su falta de empatía.
    Vamos a recomendar una serie de obras que tienen como nexo común, además de su excelente calidad artística, el estar basadas -como suele decirse- en hechos reales. Y es que, recordando otro tópico, la realidad en estos casos supera tristemente a la ficción:
- A la prensa sensacionalista le gustan los crímenes que aterrorizan: From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell (Planeta, 584 págs., 2013, 28,50 eu.), es un clásico incontestable a estas alturas. Tomando como base la teoría del libro de Stephen Knight, Jack the Ripper: The Final Solution, es una especie de El nombre de la rosa -entre otras cosas por la apabullante cantidad de referencias culturales que contiene- y es por méritos propios una de las mejores obras de ficción sobre los hechos que relata, siendo estos como sabemos, muy discutidos aún. El blanco y negro sucio, sin tonos grises, de Campbell crea una ambientación gráfica perfecta, justo como nos imaginamos los testimonios de la época que, ahora lo sabemos, estuvieron entre los más claros fundadores de la prensa amarilla y de un modo de hacer periodismo que -lamentablemente- creó escuela y persiste hasta nuestros días. Una lectura que es un reto, nada complaciente pero con una riqueza de matices y contenidos que sirven para demostrar a quien no lo sepa aún por qué el cómic es un arte. Nada que ver en cuanto a calidad con la adaptación al cine que protagonizó Johnny Depp en el papel del inspector Frederick G. Abberline.


- Las víctimas son las que importan, no los criminales: El asesino de Green River, de Jeff Jensen y Jonathan Case (Norma Ed., 2013, 240 págs., 20,90 eu.), tiene la particularidad del punto de vista de su guionista, hijo del detective de policía que anduvo durante nada menos que 20 años tras la pista de uno de los más prolíficos asesinos en serie de la historia de EE.UU., Gary L. Ridgway, al que se le atribuyen 48 homicidios, si bien se sospecha que podrían ser bastantes más. Oscilando entre dos épocas diferentes, la de la investigación de Tom Jensen (de 1982 a 2003) y la del momento actual en el que interrogan al sospechoso una vez capturado en busca de más pistas y víctimas, la obra nos lleva de forma impecable tras un prólogo que impresiona por su frialdad, a comprender cuántas personas ven sus vidas marcadas de una u otra forma por este horrible tipo de fenómeno; también nos muestra cómo un asesino no ha de ser siempre alguien interesante y cómo la labor policial es a menudo tediosa y menos emocionante de lo que las series de TV nos muestran. El cómic recibió el Premio Eisner en 2012. El esquema de esta historia nos puede recordar un poco al de la estupenda 1.ª temporada de la serie True Detective.

- No hay justificación para esto pero la salud mental tiene a veces mucho que ver: Mi amigo Dahmer, del también norteamericano Derf Backderf (Astiberri, 2014, 224 págs., 17,10 eu.), es otra historia con un componente (auto)biográfico. El autor, premiado humorista gráfico especializado en política, descubrió a toro pasado que uno de sus compañeros de pupitre durante la secundaria se había convertido, muy poco después de convivir con él, en el carnicero de Milwaukee, el asesino de 17 jóvenes con los que hizo algunas cosas en las que -afortunadamente- no se centra la historia. Lo que nos queda claro al leer este notable cómic es que claramente un monstruo así se hace, no nace, y que quizá si la sociedad estuviera más atenta a los problemas de salud mental y los centros educativos contaran con más medios sería, sin duda, algo que redundaría en beneficio de todos. No obstante, aunque ni en la obra de Backderf (del que ya hablamos por su estupendo cómic Basura) ni en las otras mencionadas se justifica en modo alguno el comportamiento del criminal, encontramos en esta historia una reflexión que nos podría recordar al argumento de la célebre película Joker, protagonizada por Joaquin Phoenix.
 
- EC Comics: la editorial que hizo historia matando gente: No podíamos evitar salirnos de la línea de las obras anteriores para decir que no hay en la historia de los cómics muchas series que generen más respeto y entusiasmo entre los aficionados y los expertos que las que salieron de la editorial EC a principios de los años 50. La calidad de los artistas, el atrevimiento y la innovación de las historias, el hecho de que se las llevara por delante la censura pusilánime e hipócrita propia de la época y su influencia para autores posteriores han convertido con justicia en un mito los trabajos de esta editorial. Entre los diversos géneros tratados (ciencia-ficción, terror, bélico...) encontramos series como Crime Suspenstories o Shock Suspenstories, cuyos contenidos adultos espantaron a una sociedad que no entendía aún que un cómic pudiese ser soporte para estas historias por entenderlo como un medio infantil y juvenil. Hablamos en su momento sobre esta editorial AQUÍ y le dedicamos también estas reseñas: VER y VER.

Otros cómics que podemos destacar dentro de este subgénero, aun siendo variados, son:
- Yo, asesino, de Altarriba y Keko (micropodcast de exTreBeO AQUÍ).
- Museum, manga en 3 tomos de Ryosuke Tomoe (reseña AQUÍ). Si bien también encontraremos el tema en series manga como Monster, de Naoki Urasawa (VER) o Death Note, de T. Oba y T, Obata (VER).
- Severed, de Snyder, Tuft y Futaki (reseña AQUÍ).
- Escalofrío, de J. Starr y M. Bertilorenzi (reseña AQUÍ).
- La vampira de Barcelona, de Parra, Ledesma y González (VER), tema que también se trataba en Solo los muertos no hablan, de Ángel Muñoz (reseña AQUÍ).
- Asesinatos victorianos, de  R. Geary (reseña AQUÍ).
- Veneno, de Meter y Yelin (reseña AQUÍ). 
- Haarmann, el asesino de Hannover, de P. Meter e I. Krevitz (reseña AQUÍ).
- Green Manor, de F. Vehlmann y D. Bodart (micropodcast de exTreBeO AQUÍ).
- Batman. Gotham a luz de gas, de Augustyn, Mignola y Barreto. (reseña AQUÍ).
Y dentro de este tipo de obras hay una larga lista de influyentes y espléndidas series dedicadas a criminales a sueldo. Nada como un buen profesional para obtener un trabajo bien hecho:
- Parker, de Darwyn Cooke (micropodcast de exTreBeO AQUÍ).
- El lobo solitario y su cachorro, de Kazuo Koike y Goseki Kojima (reseña AQUÍ).
- Tyler Cross, de F. Nury y Brüno (micropodcast de exTreBeO AQUÍ).
- Sin city, de Frank Miller (micropodcast de exTreBeO AQUÍ).
- Lady killer, de Rich, Jones y Allred (reseña AQUÍ). 
 
Antonio Roguera (exTreBeO)