Este año,
Extrebeo asistió al Ficomic de Barcelona, compartiendo stand con
Los Ninjas Polacos, los chicos de Migas, Dramáticas Aventuras y Jo Tía.
Aprovechando los nuevos, rápidos y cómodos viajes en avión desde Badajoz, nos pudimos plantar en el salón la misma mañana del jueves. Tras los abrazos y saludos a los amigos y compañeros de fatigas, nos tocaba organizar la gran cantidad de fanzines en el minúsculo espacio que le correspondía a "Fanzines por un mundo mejor" (ese era el nombre del stand, tras desechar el de ¡Migas Polacas, Tía!). El problema no era tanto el espacio para colocar los fanzines sobre el tablero, lo complicado era que dos personas ya eran multitud! Por lo general, fueron las chicas (Mayte y Ana) quienes se encargaron de atender a los compradores. A los barbudos no se nos daban las ventas igual de bien, la verdad.
No tardaron los reencuentros, con Adanti primero, que estaba cerca de nosotros promocionando Mongolia, o Ed Carosia, con un stand dedicado a Mamut.
Durante el primer día, la asistencia era floja y las ventas lo mismo. Cierta decepción se apoderó de nosotros, y la sensación de ser una hormiga en un estadio de fútbol no ayudaba. Aprovechamos esta primera jornada para patear los stands, dejarnos el dinero en cómics, conocer gente y deprimirnos. Igualmente aprendimos algunas cosas: no se come en el salón (carísimo todo, mejor en el Frankfurt cercano) y sobre todo, que hay que poner los pies en el suelo cuando se asiste a estos saraos ya que los fanzines somos el último mono.
Nos daba tiempo a todo y pudimos ver tranquilamente las exposiciones de Windsor McCay (muy grande, en todos los sentidos), la de Moebius (creo que ese hombre pintaba con tintas de otro universo paralelo...no he visto esa limpieza en mi vida) y otras muchas.
Lo mejor de este día, junto a la compañía, fue ver a gente sentada en cualquier esquina devorando cómics de todo tipo. Una visión de verdad agradable .
El viernes nos plantamos allí con la esperanza de comenzar a vender, y lo cierto es que la cosa mejoró. En cualquier caso, ya nos hicimos a la idea de que nos volveríamos con muchos fanzines para casa.
Alberto Peral hizo acto de presencia por allí, repartiendo separadores de libros con la dirección de su blog y ayudando a colocar fanzines a la gente. Este día fue igual que el anterior en casi todo, excepto en que la asistencia y las ventas fueron mayores. La entrega de premios, a la que no asistimos por puro cansancio físico y mental, nos dejó la mala noticia de que nuestros amigos de Adobo no pudieron hacerse con el premio al mejor fanzine, que fue a manos de Usted.
El sábado, al fin, la cosa remontó.
Harto!2 se terminó rápido, y tanto los Migas como los fanzines de los Ninjas Polacos funcionaron muy bien.
Adanti nos invitó a la presentación de Mongolia, que pese a los fallos técnicos fue muy divertida e interesante.
El sábado me hiciron unos cuantos regalos. Por un lado, Alberto Peral se presentó con un espectacular poster como regalo atrasado de cumpleaños, que me hizo mucha ilusión (Gracias!). Por otro, pude saludar y charlar largo rato con uno de mis tótems y gurús espirituales de la adolescencia, el señor Naxo Fiol, al que le debo mucho más de lo que se piensa, entre otras cosas, perder el miedo a fotocopiar mi mundo, graparlo y soltarlo. Una sorpresa inesperada que fue de lo mejor del salón.
Ah! y que no se me olvide, el editor de Fulgencio Pimentel me regaló dos postales serigrafiadas y firmadas por sus autores (uno de ellos impronunciable, el otro, Jim Woodring!).
Ya por la noche, y pese a estar ya muy cansados de todo, nos acercamos a Sydecar con las entradas que nos regaló Adanti. Allí se hizo la fiesta de presentación de Mongolia, con concierto de Juanita y los Feos. (Gracias de nuevo, Dario).
El domingo fue el mejor día, sin duda, en cuanto a ventas se refiere. El salón estaba tranquilo y la gente que no se había decidido a comprar se lanzó a los fanzines (algunos, entre gastarse 25 euros en un cómic o gastarse 25 en 10 fanzines, eligieron lo segundo. Listos ellos).
Antes de retirarnos, hicimos una pasada final para traerle fanzines a J.L.Forte. Y aquí aprovecho para decir que algunos fanzineros no aparecieron ni dejaron sus trabajos en la zona que les corresponde, pero te los encontrabas en los stands de Sin Sentido, por ejemplo, como una novedad más. No tengo claro si esto es "bien" o esto es "mal", pero la sensación de que hay fanzines y Fanzines, se dejó caer por allí. Básicamente, no es algo que nos molestara, pero se habló en algún momento de si algunos de los fanzines lo eran realmente o si era justo que optaran a mejor fanzine. Yo no me pronuncio, pero lo dejo caer ya que se habló de ello. Casi tanto como del stand de El Corte Inglés.
Tocaban las despedidas, los abrazos, los intercambios y las lágrimas de amor. Nos daba mucha pena separarnos de los compañeros de stand, de Álvaro, de Pablo, de Héctor, de Ana, de Óscar, de Samu, etc. Nos lo pasamos muy bien con ellos, como siempre. Naxo Fiol apareció por allí para darme dos de los últimos números de su fanzine Suburbio, que antes de llegar a Badajoz ya estaban devorados.
Y aquí, en este último tramo, colocamos los últimos Harto!, por un lado a la gente de Rumanía que estaba tras nosotros y que tanto nos impactaron (Extrebeo cruza fronteras!) y al autor del alucinante fanzine El Naufraguito, que resultó ser
extremeño!
Y esto es todo lo que puedo recordar de las cuatro jornadas del Salón. Tenemos aprendidas unas cuantas lecciones y las ganas de seguir dibujando por las nubes. El año próximo, Extremadura tiene que tener un stand propio, eso es así, con todo lo que se está haciendo por nuestras tierras. Y Extrebeo debe estar allí, sin acompañar a otros fanzines, como entidad propia y grande, con bellotas y jamones!